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jueves 3 de julio de 2008

Una guía por si se cambia de Windows a Mac

Las ventas de las computadoras Macintosh han estado creciendo mucho más rápido que las de todas las marcas de PC en conjunto, y muchos de estos nuevos compradores de Mac son usuarios que durante años habían utilizado Windows. Por esta razón, cada mes, recibo correos electrónicos de lectores que me preguntan acerca de las diferencias entre los sistemas operativos de Windows y Macintosh.

Diferencias sutiles

Aunque en principio las interfaces de usuario de Windows y Mac son similares, presentan sutiles variaciones en el uso día a día que requieren un pequeño reaprendizaje para quienes cambian de computadora. Además, debido a que hay muchos menos usuarios de Mac que de Windows, puede ser más difícil obtener ayuda de amigos y colegas que la gente que se pasa de Mac a Windows.

Por esto, aquí va una breve lista que explica algunas de las diferencias más comunes en el uso diario del Windows XP y el Mac OS X Leopard de Apple.

Esta columna no es un argumento para incitar el cambio a Mac, sino sólo un intento de ayudar a aquellos que lo han hecho, o que lo están considerando. Por supuesto, todas las Mac que se venden ahora pueden operar simultáneamente con Windows y sus programas, y con el sistema operativo de Mac. Sin embargo, esta guía es para las personas que se proponen usar sus Mac principalmente con Leopard, no con Windows.

Barras de menú: En Windows, cada programa generalmente tiene su propia barra de menú. En las Mac, hay una sola barra de menú, en la parte superior de la pantalla, que cambia según qué programa esté usando en ese momento.

Barra de tareas: El equivalente a la barra de tareas del Windows XP en las Mac es el Dock. A diferencia de la barra de tareas, que principalmente contiene íconos que representan ventanas abiertas, el Dock de Mac fundamentalmente está compuesto por íconos de los programas que usa con más frecuencia. Para meter un programa en el Dock, tiene que arrastrar el ícono allí. Para sacarlo, basta con arrastrar el ícono fuera del Dock y éste desaparece con una animación de una bocanada de humo.

Menú de inicio: En una Mac no hay menú de inicio. Sus funciones están divididas entre el Dock y el menú Apple en la parte superior izquierda de la pantalla.

Panel de control: El equivalente en una Mac del panel de control de Windows se llama Preferencias del sistema, y puede ser activado desde el Dock o el menú Apple.

Combinación de teclas: Los comandos comunes en el teclado de Windows, como CTRL S para guardar, CTRL P para imprimir, y muchos otros, también están disponibles en Mac. No obstante, en vez de usar la tecla de Control, se usa la tecla Command de Mac, que es la que tiene un símbolo que parece un trébol o un logotipo de Apple. Por lo tanto, en una Mac, por ejemplo, Command C es para copiar.

Cerrar programas: En Windows, se puede cerrar un programa haciendo clic en el cuadradito con la "X" roja en el ángulo superior derecho de la ventana que esté usando. Sin embargo, en las Mac, si hace clic en el botón equivalente -una "X" en un círculo en el ángulo superior izquierdo- sólo está cerrando la ventana, no el programa. Para cerrar el programa, tiene que elegir "Salir" en el menú que está más a la izquierda u oprimir a la vez las teclas Command y Q.

Maximizar ventanas: Cuando hace clic en el botón azul de maximizar en Windows XP, la ventana que esté viendo ocupará la pantalla entera. En Leopard, el botón equivalente -un círculo verde que se encuentra en la parte superior a la izquierda- agranda una ventana pequeña a un tamaño considerado óptimo para sus contenidos, que no siempre es la pantalla entera.

Alternar programas: Una forma común de alternar entre programas en ejecución en Windows XP es oprimir simultáneamente ALT y TAB. Esto muestra íconos de cada programa que está funcionando y le permite cambiar de programa. En Mac, se puede hacer el mismo truco oprimiendo a la vez las teclas Command y TAB. Las Mac también tienen una función muy útil llamada Expose, la cual muestra todas las ventanas abiertas al mismo tiempo, en miniatura, para que pueda navegar entre ellas. Puede activar Expose de varias maneras, pero la más común es presionar la tecla F9 o la tecla Expose, dependiendo de su modelo de Mac.

Clic derecho: Pese a la creencia común, una Mac tiene una función de menú de clic derecho, al igual que Windows. Muchas Mac de escritorio ahora vienen con un mouse que permite hacer clic derecho, y uno puede usar casi todos los ratones USB de dos botones con cualquier Mac moderna. Si usa una Mac portátil, la cual tiene sólo un botón debajo de la almohadilla táctil, puede simular un clic derecho presionando la tecla Control cuando hace clic, o poniendo dos dedos en la almohadilla mientras hace clic. La segunda técnica, que es la que yo prefiero, debe ser activada en Preferencias del sistema.

Pantalla: El papel tapiz y el salvapantallas de las computadoras Mac se configuran a través de una Preferencia del sistema llamada "Escritorio y Salvapantallas". La resolución de pantalla se configura en "Pantallas" en Preferencias del sistema. En las PC con Windows XP, todas estas cosas están incluidas en "Pantalla" en el Panel de control.

Para más información, Apple ofrece dos sitios Web. Uno se llama Mac 101, y está en
www.apple.com/support/mac101 . El otro se llama Switch 101, y se encuentra en www.apple.com/support/switch101.
Por Walter Mossberg - Diario LaNacion.

martes 27 de noviembre de 2007

Cómo salvar los negativos fotográficos utilizando la PC

El que la cámara de fotos con rollos esté en vías de extinción, desplazada por la cámara digital, no significa que la película haya desaparecido. Millones de fotogramas de 35 milímetros duermen en cajones y estantes con instantes del pasado impresos en sus diminutos cristales de plata. Momentos que alguna vez quisimos conservar y que plasmamos apretando un inocente botoncito. Botoncito que, sin embargo, produjo –y ahora, digitalmente, sigue produciendo– un milagro: robarle al tiempo un instante. Fuera de la tenue memoria, las fotos (y, más modernamente, los videos) son un pequeño triunfo de la civilización sobre el imperturbable pasado.

La película fotográfica ha demostrado una durabilidad sorprendente. Para esta nota, por ejemplo, rescatamos diapositivas y negativos blanco y negro y color de hasta 45 años de edad, con resultados excelentes y a costos razonables. Los fotogramas con veinte años o menos estaban perfectos. La película en blanco y negro es, lógicamente, más estable que la color.

El problema no parece ser que la película se deteriore, aunque eso sin duda puede ocurrir, si se la almacena mal, sino que llegue el día en que sea imposible o extremadamente caro hacer copias de esos negativos.

Aquí es donde las computadoras vienen en nuestro auxilio.

Resolución

Hasta hace relativamente poco tiempo digitalizar película era muy costoso. Dado el diminuto tamaño de la mayoría de los negativos, la resolución óptica que se necesitaba era tan alta que sólo podían encontrarse equipos aptos en las editoriales y empresas especializadas. Ahora, con el abaratamiento de los costos, hay scanners desde menos de 500 pesos que ofrecen el adaptador para película y la resolución suficiente para obtener imágenes que podrán imprimirse en papel fotográfico de hasta 30 por 45 centímetros, e incluso más.

La resolución óptica mínima para negativos es 3200 puntos por pulgada (o dpi, por dot per inch). Cuatro modelos bien conocidos que se consiguen en el mercado son el Epson V100, de 3200 dpi, y el V350, de 4800 dpi; el Canon Lide 600F, de 4800 dpi; y el HP G3010, también de 4800 dpi. Los precios van de 150 a 200 dólares, aproximadamente.

Los equipos mencionados también digitalizan “opacos”, es decir, fotos en papel, revistas y libros, y traen software para reconocimiento óptico de caracteres (OCR, por sus siglas en ingles) que transforma el texto impreso en un documento que puede editarse con Word, Bloc de Notas o cualquier otro procesador de palabras.

Formatos de imagen

La tarea de escanear negativos es muy sencilla, aunque requiere paciencia. A altas resoluciones, un solo negativo puede llevar de dos a tres minutos para pasar a la computadora. El software que viene con el scanner permite una vista previa de los fotogramas para elegir cuál digitalizaremos. En general, no se requieren más de dos o tres clics para completar cada pasada. La corrección de luminosidad, color y fuera de foco ya viene configurada y es notablemente eficiente. Llegado el caso, claro, es posible hacer ajustes manuales.

La resolución puede elegirse antes de comenzar la digitalización. Para usar la foto como fondo de pantalla o en la Web, no es preciso usar la resolución máxima. Con 600 dpi alcanza. Menos resolución significa menor tiempo de procesado.

En cambio, para guardarla con el mayor detalle posible y salvaguardar los negativos en un DVD, debe usarse la resolución óptica máxima que permita el scanner, así como la mayor profundidad de color (48 bits; es decir, el scanner “ve” más colores en el negativo).

Respecto del formato de imagen, para usar la foto en la PC o en la Web, conviene usar JPG, que ocupa menos espacio de disco. En cambio, para archivar digitalmente los negativos debe elegirse el formato TIF o BMP. Cuidado, sin embargo. Un negativo color de 35 mm digitalizado a 3200 dpi y 48 bits de profundidad de color ocupará más de 70 MB en TIF. Esto quiere decir que no podrán guardarse mucho más de 65 negativos (menos de dos rollos) en un DVD. Los negativos blanco y negro ocupan alrededor de 25 MB (unos 180 por DVD).
Por Ariel Torres - De la Redacción de LA NACION

martes 9 de octubre de 2007

Qué buscar en una cámara de fotos digital

En los negocios, encontramos las cámaras agrupadas por el número de megapíxeles, pero en realidad hay mucho más en lo que debemos fijarnos a la hora de hacer una elección.

Pequeñas, grandes, automáticas, manuales, con objetivo intercambiable... la lista de cámaras que hay en el mercado es kilométrica.
Sin embargo, hacer una elección bien informada no es algo difícil si conocemos los puntos clave de la fotografía digital y tenemos claro qué estamos dispuestos a sacrificar a la hora de comprar una cámara digital.

Tipo de cámara
El factor forma determina en gran medida qué es lo que podemos y no podemos tener en una cámara digital. Por mucho que avance la tecnología, la fotografía se basa en la luz, y para que el sensor de la cámara (que sustituye a la película fotosensible) tenga suficientes fotones como para obtener suficiente información necesitamos un objetivo de buen diámetro.

Así, si escogemos una cámara compacta en la que prima el tamaño, la lente será pequeña, lo cual limitará nuestras posibilidades en lo que respecta a calidad de la fotografía y distancia focal.

CCD

El CCD es el sensor que sustituye al carrete fotográfico, y es el que define la resolución de las fotos que puede hacer la cámara: los famosos megapíxeles. Además del número "eficaz" de píxeles (no confundir con el que se puede conseguir por interpolación, que se basa en engrandecer una imagen "inventando" píxeles a partir de la información que tienen alrededor), también es importante tener en cuenta el tamaño del CCD.

Si un CCD tiene una gran cantidad de píxeles pero es muy pequeño, no tiene suficiente superficie como para que los sensores individuales reciban suficiente luz, así que es importante que la resolución vaya a la par con el tamaño de la superficie del sensor.

Óptica

No hay que confundir la resolución (determinada por el número de píxeles) con la definición. Es posible tener una imagen de 10 megapíxeles (muchos) que no tenga buena definición. Un ejemplo claro es lo que le pasó al telescopio espacial Hubble. Debido a un error en la lente, era incapaz de tomar imágenes bien definidas a pesar de que la electrónica interna funcionaba bien.

En las cámaras digitales, la definición viene determinada por la calidad de la lente. Una buena óptica es la que diferencia entre una buena cámara de una cámara superior. Así, es normal que muchos fabricantes resalten la óptica si ésta es de una compañía conocida (como Sony con Carl-Zeiss). Sin embargo, hay que recordar que por buena que sea, si la óptica es muy pequeña, la calidad será limitada.

Procesador

Si estuviéramos hablando de cámaras analógicas (de carrete), éste apartado ya sería importante, controlando la luz necesaria para una exposición correcta, pero si hablamos de digitales, este apartado se convierte en crucial.

Un buen procesador no sólo acelera la toma de imágenes o minimiza el tiempo de puesta en marcha, sino que también ayuda a visualizar con mayor celeridad las imágenes tomadas, mejora la compresión de la imagen (en caso de guardar las imágenes en formato JPEG), o ayuda a detectar al sujeto dentro del encuadre.

Memoria

La memoria interna de una cámara es una manera que tiene el fabricante de justificar (principalmente en los modelos de gama baja) que su modelo es útil desde el momento que lo sacas del embalaje.

En realidad, son las tarjetas de memoria las encargadas de hacer la función de almacenar las fotos tomadas por la cámara, así que el tipo de las mismas es importante a la hora de escoger un modelo determinado.

Algunos tipos de tarjetas son más caras, y otras son más rápidas, lo cual hace que la información pueda transferirse hasta y desde ellas a mucha más velocidad, permitiendo realizar fotografías y descargarlas a un ordenador en menos tiempo.

Funciones manuales

Si hemos escogido un modelo que anda a medio camino entre las más compactas y las más completas, es posible que queramos mantener cierto control sobre los parámetros de la cámara para dar rienda suelta a nuestro espíritu artístico.

Es conveniente que podamos escoger velocidad del obturador, abertura, exposición, sensibilidad, flash, enfoque, balance de blancos, etc.

Extras

Aunque son más típicas en los modelos menos profesionales, el hecho de disponer de la posibilidad de grabar vídeos, voz, o simplemente realizar fotografías panorámicas mediante la fusión de 2 o más instantáneas pueden ser un factor a tener en cuenta si lo que queremos es un modelo que nos sirva para todo.

Es curioso ver cómo las cámaras más especializadas y caras normalmente no ofrecen la opción de grabar vídeos, mientras que las compactas suelen traer esta función de serie.
Fuente: Terra.

Nota Personal: Si el uso que se le va a dar a la cámara es hogareño, creo que es fundamental que ésta pueda grabar videos a una resolucion razonable, y que permita grabar de corrido con audio y video ocupando toda la memoria disponible en la tarjeta, ya que algunas cámaras (generalmente las más antiguas), solo permitian grabar por ejemplo 30 segundos.

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